Aceites para cocinar: Puntos de humeo

Te ha pasado que cuando estás en el supermercado y ves tantas opciones de aceites para cocinar disponibles te abrumas y confundís, porque se te hace dificil elegir cual es la mejor opción para vos? Has notado los diferentes términos que los fabricantes utilizan para describir el tipo de aceite que producen, tales como “raw” o “cold-pressed”? Y cuando entras al internet lees que algunos aceites no son apropiados para cocinar y que los aceites refinados son mejores para cocinar a fuego alto? Lo cual te deja aun mas confundido, no queres seguir pensando mas y simplemente elegis la opción más accesible o continuas con el mismo aceite de girasol que has usado toda la vida.

No te des por vencido! Cocinar con un buen aceite tiene múltiples beneficios para tu salud que no podes ignorar. Esta guia simple te guiará para que te convirtas en un experto en aceites.

Que es el Punto de Humeo y por que es importante?

También conocido como el punto de inflamación, el punto de humeo es la temperatura a la cual un aceite deja de brillar y empieza a ahumarse y oxidarse. Después de cierta temperatura, la grasa empieza a descomponerse y libera radicales libres dañinos y toxinas, los cuales pueden darle un sabor desagradable a la comida, y sobre todo pueden causar alteraciones en tu salud.

Por que es importante saber cual es la diferencia?

Entender la diferencia entre los aceites y sus puntos de humeo es una parte esencial de cocinar conscientemente. Cada aceite tiene un punto de humeo diferente y varía dependiendo si es refinado o no y del porcentaje de grasas poliinsaturadas, monoinsaturadas y saturadas.

Los aceites para cocinar pueden ser una de estas tres categorías de grasas:

  • Monoinsaturadas/poliinsaturadas

  • Saturadas

  • Hidrogenadas

Para ser consciente con tu salud, los mejores aceites son aquellos altos en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas. Estas grasas son conocidos como las grasas amigables con la salud cardiaca y disminuyen las inflamacion cronica en el cuerpo.

  1. Las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas son benéficas en moderación. Provienen de semillas y plantas y ayudan a disminuir el colesterol malo y el riesgo de enfermedades cardiacas.

  2. Las grasas monoinsaturadas incluyen el aceite de canola, el aceite de aguacate y el aceite de oliva.

  3. Las grasas poliinsaturadas incluyen el aceite de girasol, el aceite de semilla de uva, y el aceite de cártamo.

Las grasas saturadas deben ser limitadas en su consumo. Además que disminuyen el colesterol bueno, pueden aumentar el riesgo de enfermedad coronaria y eventos cerebrovasculares.

  1. Las grasas saturadas incluyen el aceite de coco, sin embargo, la grasa saturada que contiene el aceite de coco es en su mayoría triglicéridos de cadena mediana, o MCTs, los cuales son cadenas de ácidos grasos más cortas. Cuando consumes MCTs, tu cuerpo convierte las cadenas en cetonas y las usa para producir energía.

Los aceites hidrogenados deben evitarse totalmente porque disminuyen el colesterol bueno y aumentan el riesgo de enfermedades crónicas.

Como se a que temperatura usar cada aceite?

Los aceites sin solventes químicos (osea que se encuentran en su estado natural) son etiquetados como “no refinados”, “unrefined”, “cold-pressed”, “crudos”, “raw” o “vírgenes”. Estos aceites puede que tengan mayor retención de sus nutrientes y mayor contenido de polifenoles pero tienden a tener puntos de humeo mas bajos y se pueden arruinar mas rapido, asi que saber sus puntos de humeo y cómo almacenarlos es crítico.

Un aceite entre el punto de humeo de:

275-325 es considerado fuego bajo, osea los primeros tres puntos en la temperatura de la estufa.

350-400 es considerado fuego medio, osea el cuarto, quinto y sexto punto en la temperatura de la estufa.

400-475 es considerado fuego alto, osea los últimos tres puntos en la temperatura de la estufa.

Otros puntos a considerar:

No reutilices el aceite para freír más de dos veces, ya que incrementa la formación de radicales y ácidos grasos libres cada vez que el aceite es calentados a través de la oxidación.

Cada aceite tiene una vida útil diferente al igual que requerimientos de temperatura para almacenarlos.

Ana Salinas